echar en falta (y 2)
abril 10, 2012 § Deja un comentario
Algunos creen que Dios se encuentra ahí para cubrir las faltas que sufren los hombres. Y, así, Dios ocuparía el lugar del esposo que murió. O el de los padres que el huérfano echa en falta. O el del hogar del que el extranjero fue expulsado. Pero Dios en verdad no suple nuestras faltas. En verdad se mantiene ahí arriba, inaccesible a nuestro desaliento, para que los hijos que perdimos se nos aparezcan en los huérfanos de Israel.