perversa inocencia
abril 14, 2012 § Deja un comentario
Algunos creyentes reaccionan ante la verdad cristiana, ésa que nos deja con el culo al aire, diciendo aquello de no n’hi ha per tant. Esta reacción es semejante a la que tienen algunos cuando se les dice aquello de Plauto, tan querido por Hobbes, a saber, que el hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus). De hecho, quienes dicen esto de que no n’hi ha per tant, suelen vivir una vida confortable, una vida en la que todo el mundo es bueno, al fin y al cabo, una vida muy alejada de las guerras de religión que asolaron Europa en los inicios de la Modernidad y que llevaron a Hobbes a decir que solo renunciando a su libertad podían los hombres vivir en paz. Será verdad que, por lo común, uno ve tan solo lo que puede ver a un palmo de sus narices.