Job’s God
abril 16, 2012 § Deja un comentario
Quien cree que Dios se da según la medida de su sensibilidad—quien cree que basta con que Dios le valga a él para que Dios valga en verdad—difícilmente admitirá al Dios de Job, aquél al que le debemos tanto la bendición como la maldición de nuestra existencia. Así tenemos que muchos de los creyentes que han actualizado su fe, precisamente, haciendo de Dios un asunto interno, no saben qué hacer con una buena parte del Antiguo Testamento. Y con que no saben qué hacer, deciden cortar por lo sano y, a la manera de Marción, quedarse solo con el Dios que les conviene, el cual siempre acaba teniendo las formas de un Dios-consolador. Ahora bien, quien prescinde del lado oscuro de YWHW—quien no admite la sombra que engendra su altura—difícilmente podrá encontrarse sometido a su voluntad, aquélla que nace del estómago de los hambrientos, y mucho menos entender que solo porque YWHW es YWHW puede un Crucificado darse como Señor.