la perplejidad de Job
mayo 19, 2012 § Deja un comentario
Quizá sea cierto que solo podemos habitar un mundo en donde las cosas se revelan como un motivo de contemplación. Pero quizá sea igualmente cierto que hay cosas que no admiten ser contempladas desde una debida distancia sin pagar un alto precio. Hablamos, sin duda, del horror. De ahí que no pueda haber nada que contemplar, mientras los niños sigan muriendo en las cámaras de gas de la Historia. El horror y la belleza siempre fueron las dos caras de una misma alteridad.
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