nada elemental
mayo 28, 2012 § Deja un comentario
El cristianismo no tiene nada de obvio. Pues lo obvio —lo natural— es que el débil tenga que morir antes de tiempo. De ahí que la igualdad, mejor dicho, la fraternidad sea una exigencia que naturalmente no podemos admitir. Quizá tengan razón quienes sostienen que esto de los derechos humanos es una ficción que, en tanto que modernamente incuestionable, enmascara el hecho de que solo somos iguales ante ese Dios que responde a la invocación del hombre con una Cruz.
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