los cuentos de nuestra infancia
mayo 29, 2012 § Deja un comentario
Es posible que, al fin y al cabo, un determinado modo de ser pueda comprenderse como aquello que queda del intento, siempre fallido, de pasar cuentas con nuestra infancia. Pues el hecho mismo de existir —el hecho de haber sido arrancados de la tierra— obedece en gran medida a lo que no pudo ser realizado en su momento y, con todo, debe ser aún realizado. Así, quien posee un genuino carácter es porque todavía tiene (y tendrá) cuentas pendientes consigo mismo. Aunque quizá deberíamos decir con su Padre.
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