Gógol
junio 20, 2012 § Deja un comentario
Hay vidas que están vivas y las hay que están muertas. Los muertos no tienen alma. Ningún motivo, ninguna búsqueda les arroja más allá de sí mismos. Pueden ser divertidos, entretenerse con sus compras, poner a caldo a los vecinos, optimistas o cínicos, pero en cualquier caso siguen clavados a su circunstancia. Los muertos siempre forman parte del paisaje. Con todo, sigue siendo cierto que los vivos no suelen tener donde reposar la cabeza. Como si, al fin y al cabo, no pertenecieran a este mundo.
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