religare
julio 12, 2012 § Deja un comentario
Para que haya religión, no basta con que el hombre se relacione con Dios (o Dios con el hombre). En la relación, el hombre trata con Dios como pueda hacerlo con las cosas que más le importan. Pero, si hemos de hacer caso de la etimología, entonces deberemos admitir que solo puede haber religión donde el hombre intenta recuperar el vínculo perdido con Dios, al fin y al cabo, la experiencia de encontrarse enteramente sometido a una alteridad radical, el hecho de enfrentarse a lo real. Es esta experiencia la que precisamente olvidamos cuando el mundo se convierte (divinidad incluida) en aquello que podemos interiorizar. Por eso le resulta esencial a la religión el que Dios haya sido dejado atrás. Cualquier otra cosa es técnica o, lo que acaso sea peor, magia.