el sueño de Barth
julio 14, 2012 § Deja un comentario
Decía Cioran que él solo podía creer en Dios cuando escuchaba a Bach. Por otro lado Karl Barth, tenía por costumbre, antes de sentarse a escribir, tocar alguna de las sonatas de Mozart, como esperando que esa música le permitiera acariciar, al menos con la punta de los dedos, esa altura de Dios que ninguna teología podría ni siquiera vislumbrar. Algo tendrá la música que las palabras no alcanzan.
(De hecho, Barth estaba convencido que solo nos salvaríamos por la infancia que fuéramos capaces de preservar en nuestra alma. Que es como decir, por lo que fuéramos capaces de cantar (aunque también de llorar). Un día Barth tuvo un sueño. Tenía que examinar de teología a Mozart. Y como quería que hiciera un buen examen, le preguntó por la teología de sus misas. Pero Mozart no sabía qué decir. Luego se puso a tararear el agnus dei del Requiem. Y eso fue todo.)