Amós
julio 17, 2012 § Deja un comentario
Un profeta es el que preserva el temor de Dios entre los fieles. Pues, sin temor de Dios —sin la convicción de que, al final, tu vida tendrá que soportar un Sí o un No inapelables— no hay que fe que valga, sino en todo caso ese sucedáneo que hace de Dios el nombre de una energía o poder que no necesita para nada el nombre de Dios.