no possitivo, siempre negativvo…
julio 17, 2012 § Deja un comentario
Para entender como funciona el lenguaje acerca de Dios y sus asuntos hay que tener presente, sobre todo, que es lo que no se quiere decir, la posibilidad terminológica que es descartada en cada caso. Así, por ejemplo, cuando decimos, a propósito de Jesús de Nazareth, que es el Hijo de Dios, estamos diciendo que no es simplemente una imagen de Dios o alguien en cuyo interior habita una chispa divina, sino alguien que ha sido engendrado por Dios (signifique lo que signifique eso) y que, por eso mismo, teniendo en cuenta el papel del primogénito en una cultura semítica, ocupará el lugar de Dios, le sucederá. Por tanto, aquellos que se atreven a jugar alegremente con las palabras, con la buena intención de actualizar el kerygma —diciendo por ejemplo, que ser Hijo de Dios es lo mismo que ser un hombre de Dios o, como suele decirse, un buen hombre—, deberían preguntarse, cuanto menos, si en lugar de hacer de traduttore no estarán haciendo de traditore.