las dos místicas
julio 22, 2012 § Deja un comentario
Hay una mística que depende de la conexión con un supuesto más allá. Es la mística de las visiones extraordinarias, las que dividen el mundo en dos espacios, el de lo fantástico y el de lo ordinario. Y hay otra mística que percibe el más acá transfigurado por la pérdida de Dios. Como esa madre que no puede ya ver la habitación del hijo muerto como una simple habitación. Es la mística que depende, a diferencia de la anterior, de una determinada visión del tiempo, aquella en la que precisamente el tiempo de los hombres se revela como plazo. Desde esta sensibilidad, todo se nos muestra, sin duda, como pendiente de un hilo, el que mantiene el mundo a la espera del regreso im-posible de Dios. Y aquí no hay saber que valga, ni siquiera aquel que se comprende como un saber superior.