Aladino
julio 23, 2012 § Deja un comentario
Hay que ir con cuidado con lo que se le pide a Dios. Pues, si es cierto que la única petición que podemos honestamente dirigirle a Dios es aquella que, en medio de un gran sufrimiento, pide por su aparición —JB Metz suele decir que el padrenuestro no es otra cosa que un pedirle a Dios por Dios—, es porque no sabemos a ciencia cierta qué estamos pidiendo. Y es que, de realizarse, es muy posible que hubiéramos preferido seguir con nuestro sufrimiento.