four books
julio 27, 2012 § Deja un comentario
Decía Karl Barth que la buena teología siempre se hacía de rodillas. Y quizá sea por eso que los libros de teología sean, por lo común, más o menos prescindibles. De momento, solo podría citar cuatro libros que me parecen escritos con el espinazo doblado por la altura de Dios. El primero es el comentario del mismo Barth a la carta a los romanos. El segundo es el de Eberhard Jüngel, Dios como misterio del mundo. El tercero, las cartas que escribió Bonhoeffer desde la prisión meses antes de morir ahorcado. Y, last but not least, el Memoria Passionis de JB Metz. Quizá sean suficientes.