Hank (y 3)

agosto 3, 2012 § Deja un comentario

La música rock no me dice nada. Fui a un concierto de rock, más que nada por contentar a mi mujer, Linda. Sí, claro, soy un buen tipo. Bueno, las entradas eran gratis, cortesía de un músico de rock que lee mis libros, íbamos a estar en un reservado especial con los peces gordos. Un director, antiguo actor, vino a recogernos en su furgoneta. Venía otro actor con él. Gente con talento, a su manera, y no mala, como seres humanos. Fuimos a casa del director, donde le esperaba la mujer que vivía con él. Vimos a su bebé y luego salimos todos para allá en una limusina. Copas, charla. El concierto era en el estadio de los Dodgers. Llegamos tarde. El grupo de rock ya estaba tocando, a todo volumen, un sonido ensordecedor. 25.000 personas. Aquello vibraba, pero las vibraciones duraban poco. Era bastante simplista. Supongo que las letras no estaban mal, si conseguías entenderlas. Probablemente hablaran de Causas, Decencias, Amor encontrado y perdido, etc. La gente necesita eso: estar contra el establishment, contra los padres, contra algo. Pero un grupo de éxito, y millonario, como ése, y al margen de lo que dijera, ya formaba parte del establishment.

Luego, después de un rato, el cantante gritó: “¡Este concierto está dedicado a Linda y Charles Bukowski!” 25.000 personas vitorearon como si supieran quiénes éramos. Es para reírse.

Charles Bukowski

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