Dios es una caca
agosto 7, 2012 § Deja un comentario
Lo real es lo que no logro alcanzar en aquello que alcanzo. No hay, pues, más realidad que la que trasciende mi receptividad. Si puedo digerir una hamburguesa es porque esa hamburguesa ha dejado esa hamburguesa de ahí para formar parte de mí. De ahí que, si todo es materia —si no hay más que el flujo de la materia—, no pueda haber propiamente alteridad. Y todo es materia —todo es una y la misma cosa— para la razón científica. Aun así, con el paso de las horas, el carácter otro de la hamburguesa se toma la venganza por su mano y acaba por traducirse en mierda, pues, la mierda, del mismo modo que aquello en verdad otro, es lo que mi cuerpo no puede asimilar, alcanzar, digerir. Será verdad, al fin y al cabo, que Dios, para el hombre que ha llegado a su mayoría de edad —para quien ha dejado de temer a Dios—, solo puede darse como excremento. Y luego algunos dirán que el cristianismo es una superstición.