Bernanos
agosto 15, 2012 § Deja un comentario
Hay que leer a Bernanos. Sobre todo, su Diario de un cura rural. Pues a veces los grandes escritores católicos han visto más lejos que esos sacerdotes que, preocupados por conservar la parroquia, se decantan con demasiada facilidad por el cristianismo del no n'hi per tant, el cual tiene como sabemos dos versiones, la del cristianismo opusdeístico y la del cristianismo kumbayá. En ambos casos, esos sacerdotes engendran cristianos demasiado satisfechos de sí mismos como para que su vida hable por sí misma de Dios. Y es que los testigos literarios de la fe —los Graham Greene, los Dostoievski, el mismo Bernanos…— supieron ver que no hay redención sin sacrificio. Que el precio de la gracia no es barato que digamos. La soledad del hombre de Dios es, ciertamente, infinita.