las cosas del Mariano (3)
agosto 15, 2012 § Deja un comentario
Para Marià Corbí et al. nuestra condición de hombres y mujeres modernos no puede ya admitir un Dios personal. La fe en un Dios personal constituye un modo entre otros de acceder a esa realidad absoluta que, como tal, siempre se encuentra por encima de sus manifestaciones, las cuales siempre se hallan culturalmente determinadas. Según Marià Corbí la espiritualidad que exigen los tiempos modernos es una espiritualidad sin religión, laica como él mismo dice. Como si Dios, al fin y al cabo, se hubiera reconciliado finalmente con esa nada que soporta cuanto es, tal y como las místicas de las diferentes tradiciones anticiparon casi desde los primeros tiempos de la civilización. Ahora bien, ¿de qué se trata, al fin y al cabo? ¿De comprender que el todo no es más que nada y aprender a vivir en consecuencia? Pero ¿cuál es esa consecuencia? Pues si la nada es un final, entonces tanto da acariciar que matar, engendrar que disparar. Pero si la nada es un comienzo, entonces la nada no puede ser un final. Y es que si la nada es lo dejado atrás, entonces la nada no es lo real, sino el mundo o, mejor dicho, la vida en el mundo. Y una vida que se nos da como ahora una última oportunidad es una vida que se encuentra sometida al imperativo de ser vida hasta el final.