las aguas que nos cubren
agosto 21, 2012 § Deja un comentario
Para muchos cristianos de hoy en día, Dios sería (sorprendentemente) algo así como el mar. Y el hombre, ese muñequito de sal, cuyo destino es el de formar parte de ese mar. Pero lo cierto es que el hombre solo puede disolverse en el mar, dejando de respirar.