la invasión de los ultracuerpos (1)

agosto 24, 2012 § Deja un comentario

El mundo de los pobres es, sin duda, un mundo aparte. Ahora bien, por eso mismo es un mundo y, en tanto que mundo, las relaciones que los hombres mantenemos unos con otros —las buenas y las malas— se reproducen por igual, aunque sea por otros medios. Así, nos encontramos con pobres que se aprovechan de otros pobres, pobres que imponen su ley sobre otros. Y pobres que, consecuentemente, están por debajo. Quien hace de los pobres unos pobrets, olvida que los pobres son tan humanos como nosotros. A nadie debería sorprenderle, pues, que las ONG del blanco, en la mayoría de los casos, se implanten en ese mundo como un nuevo recurso del que hay que aprovecharse. Como si de repente hubieran aparecido en nuestros barrios acomodados unos extraterrestres boy scouts dispuestos a repartir sus remedios contra el cáncer o a organizar algunas comunidades de vecinos según sus principios. Probablemente, les estaríamos agradecidos. Como quien agradece un día de lluvia tras meses de sequía.

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