continuidad

agosto 29, 2012 § Deja un comentario

Tienen razón quienes sostienen que la antigua exposición a la divinidad ya no puede darse naturalmente como la exposición a la imagen de un dios personal. Por eso lo natural hoy en día es quedarse con la fuerza, esa que deseamos que nos acompañe siempre, y prescindir de su personificación. La cuestión, sin embargo, es si con esta actualización, no estaremos siguiendo la senda de la idolatría aunque por otros medios. Pues la relación con el Dios de la Biblia, si es personal, no es porque hayamos personificado una fuerza, sino porque se da antes que nada como llamada. O mejor dicho, porque de Dios no podemos hacernos una imagen, cabe escuchar la voz del huérfano, la viuda, el extranjero, como la voz misma de Dios. Cualquier otro apaño es eso, un apaño. Aunque también es verdad que los hombres hacemos lo que podemos con Dios.

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