el humo de las cenizas
septiembre 5, 2012 § Deja un comentario
Caben dos concepciones del Espíritu, la propia de la religión y la cristiana. La primera cree que el Espíritu es como el aire que respiramos o como el viento. No debería extrañarnos, pues, que la preocupación principal de quien posee por estos lares una sensibilidad religiosa sea la de llegar a ser tan ligero como una pluma, para de este modo poder elevarse sin dificultad hacia cotas más altas. La segunda, en cambio, el Espíritu es el humo que exhalan las chimeneas de los läger. Como si sólo la elevación de las víctimas pudiera forzarnos a ir más allá de nosotros mismos.