místicas
septiembre 17, 2012 § Deja un comentario
El problema de las místicas es que no permiten reconocer a Dios como el Señor de la existencia, sino, a lo sumo, como su principio y fundamento. De ahí que la pretensión del místico sea la de unirse a esa realidad última y no la de obedecer. Un creyente, en cambio, sabe que ante Dios solo cabe responder. Y del resto, Dios dirá.