con la resurrección a cuestas
septiembre 20, 2012 § Deja un comentario
Si la resurrección no es propiamente un revivir es porque la muerte va con el resucitado. La resurrección es una superación de la muerte y una superación siempre conserva en su seno aquello que es superado. Pasa, por ejemplo, con la infancia. Pues un adulto se define en gran medida por la relación que mantiene con su niño. Con todo, es posible que el lenguaje de la resurrección tenga más que ver con Dios que con Jesús. Y es que un Crucificado solo pude ser elevado a la derecha del Padre donde el Padre desciende hasta ponerse a la altura del Crucificado. Sin descenso, la Cruz no sería más que una puerta de acceso hacia Dios, en vez del lugar en donde se nos revela la identificación esencial de Dios con el Crucificado.