salvados
septiembre 20, 2012 § Deja un comentario
El hecho de que podamos preguntarnos de qué nos salva el Crucificado ya es un síntoma de que vivimos de espaldas a esa salvación. Un liberado de los läger nunca se preguntará de qué le liberaron los americanos, a menos que, una vez de regreso a casa, creyese que hubiera sido mejor haber muerto allí.