«unicidad de Dios, pluralidad de místicas»
septiembre 23, 2012 § Deja un comentario
Quizá esté equivocado, pero hay algo en el último cuaderno de González-Faus (n. 180) que no me acaba de convencer. Y no porque no crea que debamos entendernos con quienes profesan otras religiones, sino porque creo que, a menudo, se da por descontado que solo cabe el entendimiento donde podamos decir que, en el fondo, se trata del mismo Dios. Ahora bien, esto solo podremos decirlo cuando reducimos el Dios que se revela en la Cruz a la divinidad del deísmo y, de paso, entendamos la Encarnación a la griega: como si Jesús participara de Dios como Irina Shayk pueda participar de la Belleza, aunque para no quedarnos a medias añadamos aquello de que la participación es por entero (aunque eso suponga deslizarnos hacia las procelosas aguas de la herejía). Puede que no lo entienda del todo, pero siempre que leo a González-Faus (y a otros teólogos católicos, sean o no progresistas), no puedo evitar la impresión de que Dios sigue encontrándose por ahí, en vez de encontrarse fuera del tiempo. Sin embargo, solo con respecto a un Dios que se encuentra más allá de la totalidad, cielos incluidos, cabe confesar que, en el presente, no hay más Dios que el Crucificado. Así pues, si estamos dispuestos a proclamar que Dios es el mismo, entonces quizá tendríamos que darles la razón a quienes entienden que Jesús es un avatar de Dios… entre otros. Pues honestamente deberíamos admitir que no disponemos de un contador geiser para medir el grado de la presencia de un dios celeste en el interior de los hombres.