chispazos
septiembre 27, 2012 § Deja un comentario
Tomarse en serio el mal es dar por hecho que la chispa divina del hombre puede morir. Creer lo contrario —creer que por ser divina se encuentra más allá de la muerte— supone hacer del mal una costra de la que podemos desprendernos con un poco de buenas prácticas. Pero en ese caso, la cuestión de la redención no llega a ser propiamente de la redención, sino que, a lo sumo, debería comprenderse como la cuestión sobre la posibilidad de una higiene del alma. Pues la cuestión de la redención no es qué debemos hacer o dejar de hacer para que brille en todo su esplendor nuestra 'luz interior', sino qué vida puede esperar aquél que, como ahora el musselman de los lager, ha sido vaciado de cualquier resto de divinidad.