zohar

septiembre 30, 2012 § Deja un comentario

Para la mística judía, Dios no es algo que alcanzar, sino algo que reflejar. Hasta aquí nada nuevo. Ahora bien, en tanto que judía, esa mística sigue creyendo que el hombre es responsable de Dios. Así, no es tanto que el hombre dependa de Dios, sino que Dios dependa del hombre. «Ven y mira —encontramos escrito en el Zohar—: el mundo inferior se encuentra siempre en la posición de quien acoge; pero el mundo superior sólo influye en él según la actitud que éste adopta. Si presenta, Abajo, un rostro resplandeciente, éste queda iluminado desde Arriba. Si, en cambio, muestra un rostro ensombrecido, entonces se le responde con dureza» (Zohar II, 184b). Es decir: como si Dios no pudiese valer como Dios por sí mismo. Como si Dios no pudiera darse sin el hombre. Como si, en definitiva, no hubiera otra presencia de Dios que la que pueda ofrecer el hombre que responde a la Voluntad de Dios. (Aunque para decir esto último tengamos que ir más allá del texto…).

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