salvarse, lavarse
octubre 6, 2012 § Deja un comentario
Para muchos, la religión sigue siendo una forma de higiene. Y, en este sentido, una religión es salvífica solo en la medida en que sea saludable, esto es, en tanto que proporcione los medios para una completa purificación. Para muchos, pues, salvarse sería como pegarse una buena ducha, pues de lo que se trata en el fondo es de quitarse la mierda de encima. Como si no hubiera cuerpo. Para otros, en cambio, la salvación solo puede darse como redención. Pues de lo que se trata aquí no es de es de lavarse, sino de romper las cadenas. Toda la carne —roña incluida— es puesta en el asador de Dios. Y es que ya podemos imaginar lo sucio que uno está después de permanecer varios años en una celda.