taller de guionistas
octubre 15, 2012 § Deja un comentario
¿Cómo podríamos representar a Dios en una escena? Algunos como uno de los personajes, solo que con mayores poderes que el resto. Otros como un fuerte viento o, si se prefiere, como la brisa que procede del mar. Los hijos de Israel como el silencio que sucede a la acción (y que, por eso mismo, la mantiene en el aire). Un cristiano como el desgarro de aquél que muere dejado de la mano de Dios, aunque en nombre de Dios. Tan solo en los dos últimos casos, Dios permanece fuera de la escena. Pero resulta que en ambos la escena queda más cargada de Dios que en aquéllos donde Dios se halla a la vista del espectador.