el silencio
octubre 26, 2012 § Deja un comentario
En el fondo, no hay más que silencio. Y aquí coincidimos con Oriente. La cuestión, sin embargo, es qué representa ese silencio. Bíblicamente, decimos que ese silencio es de Dios, mientras que Oriente tiende a decir que es Dios (o divino, si se prefiere). La diferencia no es simplemente formal. Pues en el primer caso, el silencio no es nada último, sino eso que exige, precisamente, algo más, de hecho, una última palabra.