la perplejidad creyente
octubre 28, 2012 § Deja un comentario
Una fe que se sostenga sobre nuestro asombro aún no es fe, sino metafísica edulcorada. Sin embargo, una fe que se sostenga únicamente sobre el escándalo no puede ser otra cosa que nihilismo encubierto. Un creyente se encuentra en medio, como lo estuvo el mismo Job, esto es, entre el asombro y el escándalo, la bendición y la maldición. La situación de quien se encuentra bajo Dios es, pues, la de quien permanece a la espera de una última palabra, una última palabra que, cristianamente hablando, ya ha comenzado a ser pronunciada por los labios que bebieron vinagre antes de morir.