un café en la Torre con Marina Frean: sobre el lenguaje de la fe

octubre 30, 2012 § Deja un comentario

Es cierto que el lenguaje de la fe nos queda ya muy lejos. Y, así, fácilmente nos preguntamos, por ejemplo, si es verdad que Jesús de Nazareth fue elevado a la derecha del Padre. Esto es, nos preguntamos si de hecho fue tal y como nos lo cuentan. Pero esto es como si de aquí a mil años alguien, leyendo los diarios de una adolescente de hoy en día, se preguntara si realmente aquél chico que tanto le gustaba le había robado el corazón. Cualquiera que sepa cómo funcionan las palabras sabe que hay ciertas cosas que solo pueden ser dichas si forzamos el lenguaje. La chica en cuestión no puede dar fe de lo que le ocurre diciendo simplemente que hay por ahí un chico que le gusta mucho, mucho, mucho. Aquí, como en los asuntos que en verdad importan, no sirve la suma. Pues las cosas que en verdad importan —las decisivas— son, en realidad, otra cosa. Por eso es más adecuado decir que ese chico le ha robado el corazón, pues lo que está en juego no es sólo la intensidad de un deseo o inclinación. Por tanto, ¿fue Jesús elevado a la derecha del Padre? De hecho, no, aunque en verdad fuese así.

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