exit
noviembre 4, 2012 § Deja un comentario
Es posible que cristianamente no digamos otra cosa que la siguiente: una vez Dios sale de sí mismo, Dios ya no puede volver a ser un dios. O lo que viene a ser lo mismo: de Dios no tendremos más, aunque tampoco menos, que aquél que cargó sobre sus espaldas la renuncia de Dios a su divinidad.