ofrenda musical
noviembre 13, 2012 § Deja un comentario
Te pueden gustar muchas, pero amar, lo que se dice amar, tan solo puedes amar a una, como quien dice. Esto es como aquél músico que, en el inicio de su carrera, tanto puede aprender a tocar el violín como el piano o la guitarra. Ha nacido músico y, como tal, de entrada le gustan todas. Ahora bien, la cuestión es dónde se encontrará de aquí a unos años, esto es, en qué será, en qué realizará, encarnará su posibilidad. Pues si aún coquetea con todas, si salta del violín al piano, del piano a la guitarra, de la guitarra al violín… no llegará a nada. Ha de decantarse por un instrumento, aprender a tocarlo, hacerlo suyo o, mejor dicho, servirlo, para llegar a ser el músico que es. Es decir, para ser alguien que vive para la música y no de la música. Pues un músico es aquel que ya no se imagina a sí mismo sin el piano —o el violín o la guitarra—. Como el amante que ya no puede concebir su vida sin la mujer que ama.