posesión
noviembre 19, 2012 § Deja un comentario
Creo en el dolor, que es el señor de mi vida: es él quien me posee desde que abrí los ojos, quien atraviesa mi mente y mi cuerpo, quien electriza, asola y deforma; es él quien desde el primer instante me ha vuelto inepta para la vida, ha sido el dolor el que ha puesto un temporizador en el corazón, provocando una probable explosión. Hay dolor, no alegría en mis primeros recuerdos; ansiedad, miedo y no la serena certeza del sentimiento de pertenencia. Ya entonces intuía que era hija no del amor sino de la casualidad.
S. Tamaro