investigaciones lógicas (2)
diciembre 18, 2012 § Deja un comentario
Hay algo de extraño en el hecho de que el cristianismo haya hecho del fracaso del hombre de Dios, una revelación de Dios. Pues nadie que sepa qué significa originariamente la palabra «Dios» puede admitir que pueda morir de un modo tan abyecto aquél que estaba investido con el poder de Dios. En este sentido, o Jesús fue un farsante (y, por consiguiente, Dios no estaba de su lado) o Dios no es un poder, ni siquiera aun cuando se conciba como el poder de la bondad. Pero en ese caso ¿cómo podemos seguir hablando de Dios? La Revelación no revela otra cosa que a Dios como Jesús crucificado (y no a Jesús como Dios). De ahí que, cristianamente, la palabra «Dios» no signifique otra cosa que un Crucificado en nombre de Dios. Al menos en el mientras tanto de la Historia. Y esto es, como decíamos, muy extraño. Cuanto menos.