liberto
diciembre 19, 2012 § Deja un comentario
Puede que no haya otra libertad que la de liberarse de uno mismo. Cualquier cosa que pueda pasarte, en verdad no va contigo. Tu deseo, tu susceptibilidad, tu necesidad de ser alguien, tu grano: nada de eso te pertenece. Uno en verdad siempre se halla por encima de sí mismo. Con todo, es muy probable que dejemos este mundo sin haber vivido conforme a nuestra verdad. Esto, sin duda, suena a estoico. Pero lo que no tiene nada de estoico es reconocer que aquí no se trata de disolver el yo, sino de acentuarlo. No hay sujeto que no esté sujeto a. De ahí que la cuestión sea qué es lo que te sujeta. Si podemos estar por encima de nosotros mismos es porque el tema es siempre (el) otro. Mejor dicho, su sufrimiento.