Junkers Ju 87
enero 19, 2013 § Deja un comentario
Muchos comprenden esto de la Encarnación a la manera de los antiguos egipcios, a saber, como si el espíritu de un dios hubiese penetrado el cuerpo de un animal (y, por eso, los dioses del tiempo de los faraones tenían ese aspecto tan bestial). Pero cristianamente no decimos esto, sino que Dios se da por entero en Jesús y eso no es posible sin que Dios descienda o, mejor dicho, caiga en picado. La Encarnación es la caída libre de Dios. Si Jesús de Nazareth encarnó a Dios, no fue porque en su seno habitara un espíritu divino, sino porque soportó el peso de la falta de Dios como solo un hijo puede ocupar el lugar de ese padre que perdimos de vista.