dos apuntes sobre la libertad
enero 24, 2013 § Deja un comentario
Primer apunte: es posible que tan solo podamos querer lo inalcanzable, aquello que, en cierto modo, se encuentra fuera del campo de lo factible, eso invisible que no puede darse y, sin embargo, debe ocurrir. Otra cosa es, ciertamente, el deseo. Pero uno siempre cede a su deseo. Aunque sea de corazón.
Segundo apunte: de hecho, no somos libres. Tan solo Dios nos hace libres, pues únicamente quien se encuentra bajo la imposible exigencia de Dios —únicamente quien debe responder a su demanda insatisfacible— es capaz de ir más allá de sí mismo, de su posibilidad. Nuestra libertad nunca fue en verdad algo nuestro.