habitar
febrero 14, 2013 § Deja un comentario
«Leónidas, que moriría mártir, se detenía por la noche junto a su hijo, Orígenes, dormido; destapaba su pequeño pecho y estampaba un beso en él, pensando que era un templo donde moraba el Espíritu Santo.»
Yves M-J Congar