biopic
febrero 19, 2013 § Deja un comentario
Que no poseemos un acceso directo al Jesús histórico puede observarse en el hecho de que no hay una película sobre Jesús de Nazareth que funcione. Cualquier biopic suena a impostado. Se trate del Zeferelli más dulzón o del Gibson más militante, Jesús siempre parece extraído del cuarto evangelio: como si fuera un dios paseándose por la tierra. Y es normal que sea así, pues Jesús, tras dos mil años de cristianismo, es, antes que nada, lo que Jesús representa. De ahí que un acceso al Jesús de Galilea solo sea posible a través de sus imitadores actuales. Las vidas de Gregórie Ahongbonon o Pere Casaldàliga constituyen la verdadera clave hermenéutica de los evangelios. Ellos nos hablan de Jesús con mayor elocuencia que las investigaciones exegéticas más detalladas. Cualquier otro acceso, supone quedarse tan solo con una idea acerca de Jesús, la cual, en virtud de su autonomía, acabará probablemente poniéndose al servicio de intereses que, por lo común, tienen muy poco de evangélicos.