Gloucester
marzo 8, 2013 § Deja un comentario
Shakespeare en King Lear dejó escrito aquello de que la madurez lo era todo. Y probablemente sea cierto. Pues quien permanece en la infancia aún cree que el chute emocional lo es todo. Que todo, al fin y al cabo, se le da según la estrecha, aunque a menudo intensa, medida de su sensibilidad. Pero solo hace falta haber vivido un poco para caer en la cuenta que solo se nos da lo que, de algún modo, nos supera.