felix culpa
marzo 22, 2013 § Deja un comentario
El hombre es porque Dios no quiso seguir siendo solo Dios. El hombre nace, pues, de la negación de Dios. La negación de Dios permanece en lo más profundo del hombre como el envés de la voluntad de Dios. El hombre existe en la negación de Dios porque Dios quiso. Dios quiere que el hombre sea y eso solo es posible donde Dios decide quitarse de en medio. El hombre nace como sin Dios por la voluntad de Dios. Dios ama al hombre y, por eso mismo, el hombre existe de espaldas a Dios. Dios ama al pecador. Ahora bien, éste y no otro es el motivo por el que el hombre permanece por entero sometido a la voluntad de Dios, a la voluntad que lo hizo posible. Dios ama al pecador, pero no el pecado. El acto creador de Dios, su contracción, es Ley para el hombre. Dios es amor, Dios es voluntad. El hombre nace, así, con una deuda insatisfacible. Pero solo por eso puede el hombre en verdad querer. Dios se quita de en medio para que los hombres puedan llegan a ser hijos de un mismo padre, para que los hombres sean capaces de amarse en verdad, de cumplir con la voluntad de Dios. Los hombre solo pueden amar en nombre de Dios. Porque Dios no quiso seguir siendo solo Dios, los hombres pueden alcanzarse en el espíritu de Dios-Padre. Dios nos engendra sacrificialmente. Dios hace posible la hermandad de los hombres en tanto que desaparece como Dios-ahí. Pues un Dios que renunció a su divinidad por amor, solo puede sobrevivir como espíritu de la fraternidad.