la soledad
abril 1, 2013 § Deja un comentario
O estamos solos o nuestra existencia se halla amparada por Dios. Probablemente estemos solos. Y ello en nombre de Dios. Pues en su nombre, acaso seamos los llamados a ocupar el vacío de Dios. Ocurre, con respecto a Dios, lo que ocurre con nuestros padres: que mientras están ahí siempre pueden hacernos de canguro de nuestros hijos. Y así podemos ir al cine, de vacaciones, dedicarnos a nuestras cosas… Pero tan solo cuando nos faltan comenzamos comprender de qué va el juego de la paternidad. Y lo comprendemos aún cuando sigamos sin saber de qué va tot plegat.