la vida del espíritu
abril 6, 2013 § Deja un comentario
Una vida espiritual es una vida que no se encuentra atada a lo que hay, esto es, una vida que permanece en la convicción de que nada hay en verdad en lo que se encuentra a nuestro alcance. Sin embargo, hay dos maneras de entender esto de la vida del espíritu. El caso más habitual es el de aquellos que imaginan que lo que hay más allá de lo que podemos percibir es algo que percibiremos más adelante, por lo común, una vez hayamos muerto. Aquí la vida espiritual se sostiene sobre un cierto tipo de saber. Se trata de la vida espiritual en estado naciente. El caso menos frecuente, aunque probablemente más verdadero, es el de aquellos que se encuentran expuestos al más allá sin tener ni idea de lo que hay más allá, si es que hay algo. Para estos la experiencia de lo real es la de aquello que siempre está por ver, siendo más o menos conscientes de que solo pueden permanecer más allá de ellos mismos donde, expuestos al por-venir de lo real, no se atreven ni siquiera a imaginar qué aspecto pueda tener ese mismo porvenir. No casualmente, las imágenes bíblicas del más allá son literalmente increíbles. El deber ser de la esperanza creyente o es iconoclasta (eso es, sin imágenes creíbles) o no es otra cosa que «predicción». Será que el hombre del más allá no puede ir más allá de su mantenerse en suspenso.