a vueltas con Job

mayo 20, 2013 § Deja un comentario

¿Cómo llegó a escuchar Job el discurso final de YWHW? ¿Cómo pudo hacerlo? ¿Oyó voces? ¿Se las imaginó? ¿Quién se hubiera atrevido a poner en boca de YWHW esas palabras tan desconcertantes, si alguien hubiera llegado, precisamente, a escucharlas? Será verdad que solo un Dios que guarda silencio —solo un Dios que aún está por ver— puede encontrarse más allá de la luz y la oscuridad, lo admirable y lo terrible, el gozo y el temblor. Porque todo se encuentra en manos de Dios, Dios no puede existir. Dios, sencillamente, es. Y, por eso, el mundo entero se encuentra en falta, pendiente de la realidad misma de Dios.

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