la dicha cristiana
mayo 24, 2013 § Deja un comentario
Tenía razón Nietzsche cuando decía que uno solo podía ser feliz cuando perdía la memoria. Dichosos los que olvidan, dejó escrito a modo de antievangelio. El tiempo todo lo cura. Esto es, el tiempo es la salvación. De ahí que cristianamente la dicha sea algo que solo puede darse tras el día del juicio final, el día de la justicia de Dios. Cristianamente, el tiempo no salva. Tan solo Dios, mejor dicho, la justicia que pone a Dios de manifiesto (Jr 23,6). Pues quien hace suyo el dolor infinito de los hombres —quien carga con el peso del sufrimiento eterno de las víctimas de la Historia— no puede ser feliz, como quien dice, mientras Dios no ponga las cosas en su sitio.