irruptus
junio 28, 2013 § Deja un comentario
La revelación no es la irrupción de lo universal en lo particular —la revelación no es la concreción de la idea de Dios—. La revelación, en tanto que cristiana, revela, precisamente, lo contrario: el carácter incondicionado, insoslayable, último de lo que no puede ser integrado en una idea de lo divino. Esto es, no tanto Jesús como Dios, sino Dios como Jesús.