fraternidad
julio 3, 2013 § Deja un comentario
Dios tuvo que morir en la Cruz para restaurar la fraternidad entre los hombres. Es a pie de Cruz que se nos revela que tan solo nos tenemos los unos a los otros. Como si, al fin y al cabo, únicamente pudiéramos reconocer nuestra común filiación allí donde padecemos una y la misma orfandad.